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sábado, 17 de agosto de 2013

ISABEL BOWES-LYON

Isabel Bowes-Lyon (Elizabeth Angela Marguerite Bowes-Lyon, Londres, Inglaterra, 4 de agosto de 1900 – 30 de marzo de 2002) fue esposa del rey Jorge VI y por lo tanto reina consorte del Reino Unido y los dominios británicos, desde 1936 hasta la muerte de su esposo en 1952.

También fue la última reina consorte de Irlanda y la última emperatriz de la India. Después de la muerte de Jorge VI comenzó a ser conocida como la Reina Madre, para evitar confundirla con su hija.

Nació en el seno de una familia de la nobleza escocesa (su padre heredó el Condado de Strathmore y Kinghorne en 1904) y en 1923, se casó con Alberto, duque de York (segundo hijo del rey Jorge V y la reina María).

Como duquesa de York, junto a su marido y sus hijas Isabel y Margarita, personificó la idea tradicional de familia y de servicio público. Asumió diversos compromisos públicos y llegó a ser conocida como la «duquesa sonriente» debido a su constante expresión.

En 1936, su marido se convirtió inesperadamente en rey, cuando su hermano Eduardo VIII abdicó para casarse con Wallis Simpson, una divorciada estadounidense. Ya como reina consorte acompañó a su marido en giras diplomáticas por Francia y Estados Unidos en el período previo a la Segunda Guerra Mundial. Durante el conflicto, su espíritu aparentemente indomable proporcionó apoyo moral al pueblo británico. En reconocimiento a su papel como instrumento de propaganda, Adolf Hitler la describió como «la mujer más peligrosa de Europa». Después de la guerra la salud de su marido se deterioró y falleció en 1952, dejándola viuda a la edad de 51 años.

A la muerte de su suegra, con su cuñado viviendo en el extranjero y con su hija mayor convertida en reina a la edad de 25 años, Isabel se convirtió en el miembro más antiguo de la Familia Real y asumió la posición de matriarca. En sus últimos años fue un miembro consistentemente popular de la realeza, cuando otros tenían bajos niveles de aprobación. Continuó con una vida pública activa hasta pocos meses antes de su muerte a la edad de 101 años, siete semanas después de la muerte de la menor de sus dos hijas, la princesa Margarita